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Pericarditis

Actualizado el 12 mar 202610:31 p.m.
📖 Definición:
Inflamación del pericardio que produce dolor torácico pleurítico característico, pudiendo acompañarse de roce pericárdico a la auscultación, cambios electrocardiográficos típicos, aparición o empeoramiento de derrame pericárdico y elevación de marcadores inflamatorios en las pruebas de laboratorio.
📝 Otras definiciones:
Miopericarditis:
• Cuadro clínico de pericarditis aguda con niveles elevados de troponina, pero sin disminución de la FEVI ni alteraciones en la motilidad del VI.
Perimiocarditis:
Asociación de dolor torácico pleurítico, con o sin derrame pericárdico, pero con alteraciones de la FEVI o biventricular. Se tratan de forma similar a los pacientes con miocarditis pura.
Pericarditis constrictiva:
Pérdida de la elasticidad con engrosamiento anormal del pericardio, generando alteraciones del llenado diastólico y provocando insuficiencia cardíaca.
🌎 Prevalencia:
La pericarditis aguda es la cardiopatía inflamatoria más frecuente, por encima de la miocarditis aguda y la endocarditis infecciosa. Además, es más común en hombres jóvenes que en mujeres. En general, es una enfermedad benigna y autolimitada. Sin embargo, en algunos casos desafortunados, pueden presentarse complicaciones a corto plazo (taponamiento cardíaco), a medio plazo (pericarditis recurrente) o a largo plazo (pericarditis constrictiva permanente). A diferencia de la pericarditis aguda de primera aparición, la pericarditis recurrente es una afección problemática y a menudo difícil de tratar. Tras un primer episodio de pericarditis aguda, la tasa de primera recurrencia se sitúa en 15-30%. Cabe destacar que, entre los pacientes con una primera recurrencia, se observa una segunda en 25-50%, y una tercera en el 20-40%.
🦠 Etiología:
La etiología comprende formas infecciosas y no infecciosas. Entre las formas infecciosas, la más común es la pericarditis viral (Coxsackie, Herpes, Gripe, Adenovirus, VHC, VIH, Parvovirus B19, SARS-CoV-2), que representa aproximadamente el 80-85% de todos los casos; sin embargo, al momento del diagnóstico de pericarditis, la infección viral no puede confirmarse mediante pruebas serológicas de anticuerpos, ya que los anticuerpos IgM a menudo ya no son detectables. Según las guías actuales, no se recomienda la identificación rutinaria del agente viral causante, con la posible excepción del virus de la hepatitis C y el VIH, ya que el resto de los virus no influyen en las decisiones de tratamiento ni en el pronóstico. En los países de altos ingresos, las etiologías idiopáticas y virales son la causa más común, mientras que en los países de bajos ingresos, la tuberculosis asociada al VIH, es la causa más común.
Tabla 1. Principales etiologías de la pericarditis.
🫀 Diagnóstico:
Dolor torácico pleurítico (síntoma más frecuente [90-95 % de los casos] caracterizado por dolor que empeora con la inspiración y se alivia al sentarse e inclinarse hacia adelante) + ≥2 de los siguientes:
• Roce pericárdico (si bien son patognomónicos, solo se presentan en el 30% de los Px)
• Cambios electrocardiográficos (elevación difusa y cóncava del segmento ST sin distribución territorial coronaria, depresión del segmento PR [hallazgo más específico], ausencia de depresión recíproca del segmento ST, depresión del segmento ST en aVR y/o V1, y ausencia de onda Q)
• Derrame pericárdico de nueva aparición o que empeora (presente en el 60-80% de los casos, siendo pequeño [<1 cm] en el 80% de ellos)
• Imágenes cardiacas (RMC, TCC o PET-TC) con evidencia de inflamación y engrosamiento pericárdico.
⚠️ Dolor pleurítico + 1 criterio = posible pericarditis. Dolor + 0 criterios = pericarditis improbable.
Imagen 1. Electrocardiograma de un paciente con pericarditis.
Criterios de alto riesgo para sospechar pericarditis secundaria o complicada:
• Fiebre >38°C.
• Inicio de síntomas subagudos.
• Derrame pericárdico importante con o sin signos de taponamiento.
• Respuesta deficiente al AINE (aspirina) tras 1 semana de tratamiento.
• Terapia anticoagulante oral.
• Miopericarditis.
• Trauma.
• Inmunosupresión.
📊 Clasificación:
• Aguda: de inicio reciente con duración <4 semana
• Incesante: 4 a 6 semanas, pero menos de 3 meses
• Recurrente: recaída tras un periodo asintomático de 4-6 semanas
• Crónica: duración >3 meses
🩻 Estudios de imagen:
Imagen 2. Estudios de imagen para el abordaje de la pericarditis.
Ecocardiografía transtorácica (ETT):
Estudio de imagen de primera línea. Los hallazgos incluyen derrame pericárdico (sin o con taponamiento), engrosamiento pericárdico, características fisiológicas constrictiva y/o de afectación miocárdica (deterioro sistólico del ventrículo izquierdo y/o anomalías del movimiento de la pared regional).
Tomografía cardiaca (TCC):
Menos precisa que la RMC, pero es la modalidad preferida para evaluar calcificaciones pericárdicas en la pericarditis constrictiva y para la planificación preoperatoria en cirugías cardíacas (pericardiectomía). Es útil para evaluar diagnósticos diferenciales (síndromes aórticos agudos, embolia pulmonar o enfermedad de las arterias coronarias).
PET con con fludesoxiglucosa:
Se limita actualmente al entorno de la investigación o en pacientes que no pueden someterse a RMC (claustrofobia, alergia al gadolinio, obesidad grave).
Resonancia magnética cardiaca:
Estudio de imagen de segunda línea para el diagnóstico, estratificación del riesgo y la vigilancia (incluida la respuesta al tratamiento) de la pericarditis.
Imagen 3. Resonancia magnética en secuencia eco-spin de corte axial con sangre negra que muestra engrosamiento pericárdico.
Criterios de realce tardío en resonancia magnética cardíaca con gadolinio:
1. Realce tardío del gadolinio en la secuencia de recuperación de inversión de sensibilidad de fase (con supresión de grasa): indica neovascularización/inflamación.
2. Aumento de la señal pericárdica en la secuencia de recuperación de inversión de tau corta T2: indica edema, engrosamiento pericárdico (>3 mm).
Imagen 4. Resonancia magnética cardíaca con gadolinio. LGE: realce tardío de gadolinio. PSIR-LGE: realce tardío de gadolinio con recuperación de inversión sensible a la fase.
🚨 Complicaciones:
Derrame pericárdico:
Se define por la acumulación de >50ml de líquido en el espacio pericárdico. El tamaño se determina midiendo el diámetro mayor perpendicular al epicardio y al pericardio parietal al final de la diástole o la sístole adyacente a los ventrículos y las aurículas, respectivamente. Leve (<1 cm), moderado (1-1.9 cm), severo (>2 cm).
Imagen 5. Tipos de derrame pericárdico. A: leve, B: moderado, C: severo, D: simple con fibrina, E: exudativo y F: maligno.
Pericarditis constrictiva:
Las características hemodinámicas predominantes de la fisiopatología constrictiva son la disociación de las presiones intratorácicas e intracardíacas durante la respiración, con la consiguiente dependencia interventricular acentuada y presiones de llenado diastólico elevadas en las cámaras cardíacas derecha e izquierda. En la ecocardiografía, esta anomalía hemodinámica produce un desplazamiento del tabique interventricular hacia la izquierda con la inspiración, un patrón de entrada mitral predominantemente de onda E, una velocidad Doppler tisular e' medial elevada, una vena cava inferior pletórica y una inversión espiratoria del flujo telediastólico en las venas hepáticas.
Imagen 6. A: vista subcostal en modo M que muestra una VCI dilatada que mide 2.7 cm con <50% de colapso. B: doppler tisular del anillo mitral lateral e' menor que el medial e', lo que indica un anillo reverso. C: vista de eje corto ventricular paraesternal con desplazamiento del tabique interventricular respiratorio (flecha). D: vista apical de 4 cámaras con calcificaciones pericárdicas y anclaje en el lateral al anillo mitral y tricúspide (flechas blancas); y deformidades cilíndricas del ventrículo izquierdo (flecha amarilla) y cónicas del ventrículo derecho (flecha roja). E: doppler de onda pulsada del flujo de entrada de la válvula mitral que indica una variación respirofásica significativa >25%. F: Doppler de onda pulsada de la vena hepática que indica una velocidad de flujo inverso diastólico final espiratorio/velocidad de flujo hacia delante ≥0.8.
Imagen 7. Algoritmo de validación diagnóstica para la pericarditis constrictiva.
💊 Tratamiento:
Restricción del ejercicio:
3 a 6 meses, siempre que haya remisión de los síntomas y normalización de la PCR.
Colchicina:
0.5-0.6 mg dos veces al día durante 3 meses en un primer episodio de pericarditis aguda y durante al menos 6 meses en las formas recurrentes (no se recomienda en monoterapia en ningún síndrome pericárdico y no parece ser beneficiosa en ausencia de inflamación manifiesta [PCR normal]).
AINE:
Ibuprofeno 600-800 mg tres veces al día o aspirina 1 g tres veces al día o naproxeno 500 mg dos veces al día o indometacina 50 mg tres veces al día (cualquiera de ellos por al menos 7-10 días y posterior reducción gradual por 3 a 4 semanas, siempre que la PCR se haya normalizado).
Glucocorticoides:
Prednisona 0.2-0.5 mg. Opción de segunda línea en pacientes no respondedores o en caso de alergia a AINEs, uso de anticoagulantes concomitantes, TFG<30 ml/min/1.73m2, embarazo >20 SDG, enfermedades inflamatorias y/o síndromes poscardíacos.
Anti-IL-1 (anakinra, rilonacept, goflikicept):
Fuerte eficacia en pacientes con pericarditis y PCR elevada (>1 mg/dL o >10 mg/L). Mejora los síntomas, reduce las recurrencias y normaliza los marcadores inflamatorios; además, es una alternativa en pacientes dependientes de esteroides. Una vez establecido el tratamiento con anti-IL-1, se deben retirar gradualmente otros agentes en el siguiente orden: prednisona, luego AINE, luego colchicina (a veces se puede continuar la colchicina tras evidencia limitada de beneficios aditivos o sinérgicos).
Otros (inmunomoduladores, inmunosupresores y biológicos):
Inmunoglobulina humana intravenosa, azatioprina, hidroxicloroquina, anakinra y/o rilonacept.
Imagen 8. Algortimo de tratamiento para la pericarditis.
Imagen 9. Fisiopatología y mecanismo de acción de los fármacos utilizados en la pericarditis.
Imagen 10. Dosis y regímenes de los fármacos utilizados en la pericarditis.
REFERENCIAS:
Lazarou, E., Tsioufis, P., Vlachopoulos, C., Tsioufis, C., & Lazaros, G. (2022). Acute pericarditis: Update. Current Cardiology Reports, 24(8), 905–913. https://doi.org/10.1007/s11886-022-01710-8
Wang, T. K. M., Klein, A. L., Cremer, P. C., Imazio, M., Kohnstamm, S., Luis, S. A., Mardigyan, V., Mukherjee, M., Ordovas, K., Vakamudi, S., & Wohlford, G. F. (2025). 2025 concise clinical guidance: An ACC expert consensus statement on the diagnosis and management of pericarditis: A report of the American college of cardiology solution set oversight committee. Journal of the American College of Cardiology, 86(25), 2691–2719. https://doi.org/10.1016/j.jacc.2025.05.023

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